Como hacer el merengue perfecto con Thermomix®

#Noticias Blog 08 enero 2020

EL MERENGUE PERFECTO

• Asegúrate de que el vaso de mezcla esté completamente limpio antes de añadir las claras de huevo. Enjuágalo con vinagre para eliminar cualquier residuo de grasa y asegúrate de que no queden restos de yema entre las claras.
• Dibuja las formas que desees crear en papel de hornear, dale la vuelta al papel y coloca el merengue con la manga pastelera o con una cuchara siguiendo las formas.
• Para lograr un merengue con textura crujiente debes dejarlo secar varias horas a baja temperatura (100–120 ºC). Para conseguir un merengue con la parte central blanda (p. ej., la tarta Pavlova), hornéalo menos tiempo a una temperatura un poco más alta.
• Sírvelo con nata montada o bolas de helado, fruta o salsa de chocolate.

Consejos profesionales:

• Para rellenar la manga pastelera, colócala en una jarra amplia con los bordes de la manga doblados hacia afuera; de esa manera, la manga se sostendrá por sí sola y tú tendrás las manos libres para rellenarla fácilmente.
• Coloca la crema o el glaseado en la manga pastelera. No la llenes en exceso, así será más fácil de manejar.
• Para aplicar cremas con la manga pastelera, aprieta con tu mano dominante la manga desde arriba, a la vez que mantienes ese extremo de la manga cerrado, girando los bordes de la manga. Usa tu otra mano para guiar la boquilla. Importante: la mano con la que guíes la boquilla no debe ejercer presión. Practica tu técnica haciendo formas en un plato y luego vuelve a colocar la crema en la manga para seguir practicando.



El toque final es el secreto para impresionar

• Rocía un poco de caramelo en el plato por debajo del postre.
• En otro plato, espolvorea un poco de azúcar glas con un tamiz sobre unas hojas y ramitas de menta. Estos toques finales le darán a tu postre un aire de restaurante profesional.
• Para ocasiones especiales, puedes esparcir obleas o trozos rotos de caramelo crujiente encima de una tarta de chocolate.
• Prepara azúcar glasé de colores: muele azúcar junto con pistachos para lograr un azúcar glasé de color verde, o con frambuesas deshidratadas para darle un toque rojizo. Coloca tiras de papel de hornear encima del pastel diseñando líneas nítidas y, a continuación,